Las casas existentes entre la calle Nueva y la muralla este sufrieron un gran expolio después del abandono de la villa medieval. En la zona central se construyó a principios del siglo XVIII un gran edificio con usos diversos. El edificio original constituía una gran nave, de siete metros de ancho, con una serie de pilares centrales que ayudaban a sostener el techo. La planimetría de la época nos explica que se usaba como caballeriza. En el pavimento se puede apreciar todavía un cambio en el tamaño de los cantos rodados que marcan los espacios de circulación, separados de los diferentes establos.
Pocas décadas después el edificio cambió de función y fue remodelado para adaptarlo —como también especifica la planimetría más moderna— como almacén para municiones. Al fondo se construyó una gran sala, pavimentada con baldosas. Contra esta se añadió también una pequeña estructura cuadrangular destinada, probablemente, a guardar munición. Para proteger el edificio de explosiones en caso de bombardeo, los muros perimetrales se ensancharon, dotándolos de hasta un metro de grosor.

Fuente: R. Costal.


Fuente: R. Costal.
NUEVOS DATOS
Una nueva factoría de salazones de época romana
Las nuevas excavaciones realizadas en este sector han permitido descubrir los restos de una gran factoría dedicada a la fabricación de conservas de pescado, de época romana. El edificio parece que se organizaba en torno a un patio central. En el ala norte se situaban una serie de depósitos (se han localizado cinco) donde se maceraba el pescado con salmuera, mientras que en las alas oeste y sur se dispondrían diferentes espacios donde se preparaba el pescado. La forma de la factoría es similar a la que puede verse en el llamado edificio A (ficha 1.2) y demuestra la importancia que la industria pesquera tenía en época romana en Roses.

