Categoría: Medieval

  • Muralla de la villa medieval

    La arqueología no nos ha permitido, de momento, aclarar si la villa original (siglo xi) ya disponía de defensas. Lo que sí es seguro es que en el siglo xiv la villa se dotó de unas poderosas murallas que la rodeaban completamente, dejando fuera solo los barrios del puerto y de los pescadores (al sur). Fue una obra larga y costosa. Actualmente solo son visibles los tramos este y sur, y la cara interior de la muralla oeste, aprovechada como límite del talud de la defensa de la Ciutadella. La muralla presenta técnicas constructivas ligeramente distintas según el sector. Algunos tramos están construidos con un muro único, de un metro de anchura. En cambio, en la zona este, la muralla es doble, formada por la unión de dos muros de medio metro de anchura cada uno. Se construyó de esta forma para adaptarse mejor a la pendiente del terreno, ya que el paramento exterior debía profundizar más, al tener que añadirle la profundidad del foso exterior. En el sur, donde el terreno era más blando, compuesto de arenas de playa, fue necesario construir cimientos más anchos y profundos.

    Las murallas disponían de torres circulares y pequeñas aberturas largas y estrechas (aspilleras) que facilitaban a los defensores el poder disparar con arcos y ballestas.

    1 Extremo sur‑oeste de la villa, donde se observa el añadido del tramo sur con una cimentación más potente.
    Fuente: CRAPA.
    2 Torre de la muralla este con una aspillera adaptada al uso de armas de fuego.
    Fuente: CRAPA.
    3 El barrio del puerto quedaba fuera del recinto amurallado, solo protegido por dos muros y una torre en el extremo del muelle.
    Fuente: J. Sagrera.