Uno de los problemas más importantes de cualquier ejército era alimentar a las tropas, y el pan constituía un elemento esencial. Era tan importante que las panaderías recibían el nombre de «hornos de munición» (el arma era el soldado).
Conocemos la ubicación de algunos de los hornos que existieron en la Ciutadella. Uno (hoy eliminado) se construyó después del asedio de 1645. Se trata de un gran horno cuadrangular exteriormente y circular interiormente que se edificó sobre la calle que aún hoy se puede observar unos metros hacia el norte. A principios del s. xviii fue abandonado, sustituido por los dos que todavía pueden verse hoy. Se trata de dos hornos de forma levemente ovalada, construidos con bóvedas de ladrillos y sin cámara de combustión inferior, por lo que el fuego se encendía en la misma cámara donde después se colocaba la masa para hacer el pan. Este sistema permitía hornear pan negro, el preferido por las autoridades militares, ya que duraba más días sin secarse.
Por debajo de estos hornos se conserva parte de las casas de la villa medieval y, al fondo, la muralla, dotada de altas aspilleras.

Fuente: CRAPA.

Fuente: CRAPA.

Fuente: CRAPA.