Edificios militares del siglo XVII

En el siglo XVII la población civil abandonó la villa, trasladándose a otro espacio fuera de la fortaleza. La mayoría de las casas fueron abandonadas y expoliadas, es decir, los materiales constructivos fueron extraídos para aprovecharlos en nuevas construcciones. En algún sector, por contra, los edificios fueron remodelados y aprovechados para cubrir las nuevas necesidades militares. Así sucede con la manzana situada al oeste de la calle Mayor. Allí se construyó un largo edificio que ocupó incluso el espacio por el que anteriormente circulaban algunas calles este-oeste, ya inservibles.

Los planos militares de los siglos XVII y XVIII indican cuál era el uso de algunos de estos nuevos edificios. Algunos estaban destinados a alojar a oficiales de la guarnición, mientras que otros se utilizaban para tareas diversas. Así los documentos nos dicen que había una panadería y otros espacios destinados a alimentar a las tropas.

Al final, estos edificios fueron abandonados y las puertas de acceso tapiadas. Las puertas son fácilmente reconocibles porque mayoritariamente presentan las jambas construidas con ladrillos, mientras que —normalmente— el resto del muro e incluso el tapiado, es de piedra.

1 Interior de una de las estancias del extremo norte del edificio.
Fuente: CRAPA.
2 Plano del año 1771 de la Ciutadella, donde aparece el bloque de edificios construidos al oeste de la calle Mayor.
Fuente: Biblioteca Virtual Defensa.

El tesorillo

Las excavaciones de un edificio situado en la calle Mayor permitieron recuperar un pequeño tesorillo de monedas. Se trata de dos centenares de monedas melgorenses fechadas entre los siglos xiii y xiv. Se trata de una moneda acuñada en el sur de Francia y muy apreciada para realizar intercambios comerciales. Las piezas debían estar dentro de una pequeña bolsa de cuero. Un incendio quemó la habitación, deshizo la bolsa y el calor soldó entre sí las monedas.

Fuente: CRAPA.