Las calles de la villa medieval de Roses destacan por su regularidad. Se trata de calles rectilíneas, de poco más de tres metros y medio de anchura, pavimentadas con cantos rodados y que normalmente disponían de una especie de espina central que facilitaba el desagüe del agua de lluvia. En la zona oeste, la mayoría de las calles se orientaban de este a oeste. En la zona este, por el contrario, se disponían de norte a sur. En este sector había dos largas calles, la calle Mayor (Major) y la calle Nueva (Nou), que comunicaban la zona del puerto con el monasterio. Entre ellas, unas largas manzanas de casas. En este sector solo existía un pequeño callejón que permitía comunicar las dos calles principales y otro que comunicaba la manzana de la calle Nueva con la muralla este.
La calle Mayor se iniciaba en el portal del mismo nombre, el principal acceso a la villa, hoy no conservado. La villa disponía al menos de cuatro portales, quizás cinco. La documentación nos menciona dos portales en el lado sur (el Major y el portal Gener) y muy probablemente uno en el lado oeste. En el norte la documentación nos menciona otro portal (portal Superior o Damunt), junto al monasterio, pero quizás existía otro en el ángulo noreste.

Fuente: CRAPA.

Fuente: CRAPA.