Los cuarteles de infantería

Uno de los grandes problemas de los ejércitos en época medieval y moderna era dónde alojar las tropas. Normalmente se las alojaba en las casas de la villa, cuyos propietarios, además, a menudo también debían alimentarlas, hecho que era motivo de constantes problemas. Por eso en el siglo xvi la construcción de unos cuarteles para la guarnición era una reclamación tanto de las autoridades militares como de los habitantes de la villa. Estos se acabaron de construir los años 1598 y 1599, siguiendo un proyecto realizado unas décadas antes por el ingeniero Jacobo Fratin.

Se trata de dos edificios idénticos, construidos en las cercanías de los terraplenes de la muralla oriental de la fortaleza. Los ingenieros recomendaban hacerlo así para facilitar el rápido acceso de las tropas a las murallas. Son edificios rectangulares de tres plantas de altura y techo a doble vertiente. En la parte central se situaba la escalera, mientras que un corredor exterior permitía el acceso a las habitaciones que se disponían en una doble hilera. Los alojamientos eran todos iguales y disponían de un hogar, que servía para proporcionar calor, pero también para cocinar. Cada cuartel disponía de treinta y seis estancias con una capacidad para unos quinientos soldados.

Posteriormente se realizaron obras menores, como la adición de estancias en uno de los extremos, seguramente utilizadas como cocina.

1 Detalle de un sector de los cuarteles en el proyecto de construcción.
Fuente: Biblioteca Virtual Defensa.
2 Planta y alzado de los dos cuarteles.
Fuente: Biblioteca Virtual Defensa.
3 Fachada de uno de los cuarteles.
Fuente: Biblioteca Virtual Defensa.