Muralla moderna de la villa y torre cuadrada

A simple vista se puede apreciar como el tramo norte de la muralla oriental de la villa medieval presenta unas características distintas de las del resto del recinto. En época medieval la construcción de murallas se basaba en la erección de paramentos muy altos y completamente verticales para evitar que los atacantes escalasen las defensas. A partir del siglo xv con el uso de la artillería de pólvora, que podía destruir estas murallas, se empezaron a construir muros «con escarpa». En este sistema constructivo la cara exterior presentaba una inclinación con el objetivo de provocar un «rebote» de los proyectiles que redujesen los daños en la muralla.

El tramo noreste se diseñó siguiendo este sistema, hecho que sitúa su construcción como mínimo en el siglo xv. Apoyada contra este tramo de muralla se construyó una torre. Esta era de planta cuadrada, a diferencia del resto de torres de la muralla bajomedieval, que son de planta circular. Su forma y dimensiones permiten la colocación de artillería, algo que no era posible en las circulares, más pequeñas.

Probablemente la torre y el tramo de muralla forman parte de uno de los proyectos defensivos del ingeniero Luis Pizaño, construido a mediados del siglo xvi con el objetivo de adaptar las defensas a la nueva artillería.

1 Detalle de la torre cuadrangular, construida contra el muro con escarpa.
Fuente: CRAPA.
2 Detalle del proyecto de fortificación del ingeniero Luis Pizaño (siglo xvi) con la torre cuadrangular.
Fuente: Biblioteca Virtual Defensa-CRAPA.